Varios modelos de camión de Isuzu están afectados por una fuga de gas.
La industria japonesa de automoción ha sufrido un nuevo revés, justo cuando parecía amainar el temporal Toyota.
En esta ocasión ha sido la compañía Isuzu la que ha informado de que retirará 4.000 camiones del mercado, debido a escapes de gas natural que podrían ocasionar incendios en los vehículos, informó el Gobierno japonés.
El fabricante nipón, cuyos modelos comercializan marcas como Nissan, ha puesto en marcha la maquinaria de lavado de imagen, ya que recibió más de una docena de quejas por esta avería.
Al parecer, un hombre que viajaba en el asiento del copiloto se quemó tras la fuga de gas, que avivó el fuego de un cigarrillo.